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“El 90% de las barberías está cometiendo errores legales sin saberlo”

Susana Blasco, abogada especializada en el sector beauty, explicó las claves que los profesionales debe conocer para proteger su negocio.

16 de Febrero de 2026
Autor: Soledad



En un ambiente distendido pero cargado de información crucial, en la Taberna L’Ovella Negra de Barcelona, en el marco de la X Edición de Barcelona Golden Chair International, tuvo lugar una de las conversaciones más necesarias para el sector de la barbería y la peluquería: la charla entre Joan Muñoz, CEO de revista PB BARBERIA y comunicador especializado, y Susana Blasco, fundadora de BeautyLex y presidenta del Gremi de Perruqueria de Mataró i Maresme. No se habló de productos ni de las últimas tendencias en corte, sino de algo mucho más serio: de lo que puede salvar un negocio… o arruinarlo por completo. 

“¿Tenéis registrada vuestra marca?”
La pregunta cayó como una bomba en la sala. De los asistentes que levantaron la mano reconociendo ser propietarios de barberías, ninguno —literalmente ninguno— tenía su marca registrada. “Es una de las cosas a las que a priori no le dais importancia”, explicó Blasco con la claridad que la caracteriza. “Cuando preguntamos a los clientes si tienen registrado la marca o el nombre comercial de su negocio, la mayoría no lo tienen. Y realmente se tienen que concienciar de que es uno de los activos más importantes que tenéis”.
La advertencia fue contundente: “Cualquier cliente descontento, la competencia o últimamente exparejas que saben que no lo tenéis registrado, os pueden registrar la marca. Y a partir de ese momento ya no la podéis utilizar. Todo el dinero que habéis invertido en vuestra marca personal, en redes… lo perdéis”. Y no es teoría. Susana relató un caso real: en un pueblo cercano a Barcelona, dos negocios competidores se enfrentaban. Uno de ellos fue “muy listo” y registró el nombre del otro. El resultado: el negocio original tuvo que cerrar porque ya no podía usar su propio nombre. El coste de registrar una marca: 130 euros en la Oficina Española de Patentes y Marcas. El costo de no hacerlo: perder el negocio completo. 

El alquiler de sillones o la zona gris que preocupa a Inspección de Trabajo
Si hay un tema que generó debate intenso fue el alquiler de sillones, el modelo de negocio que está revolucionando el sector pero que, mal implementado, puede convertirse en una pesadilla legal. “Desde el punto de vista jurídico, el alquiler de un tocador es un alquiler parcial de un local”, explicó Susana, añadiendo inmediatamente la complejidad: “Pero hay que separar, porque es un tema complejo. Cuando alquiláis un tocador, es un alquiler parcial de vuestro local. Y si queréis que os presten algún servicio adicional, ya tenéis que hacerlo con otro tipo de contrato. Un contrato mercantil de prestación de servicios”. La clave está en evitar que Inspección de Trabajo considere que existe una relación laboral encubierta. ¿Cómo? Susana fue tajante en los requisitos:
-No se pueden dar órdenes al autónomo que alquila el sillón.
-Libertad de horario y gestión de clientes.
-No se pueden proporcionar herramientas: cada profesional debe tener su propio TPV, sus tijeras, sus productos.
-Cada uno debe tener su seguro de responsabilidad civil.
-No se puede imponer vestimenta ni directrices de imagen.
“Lo que miran no es el nombre que le deis al contrato”, advirtió. “Lo que miran es la casuística real que se está llevando a cabo en esa barbería. Y si ven que cumplís con las notas de una relación laboral encubierta, lo que van a declarar es que no es un autónomo, es un trabajador vuestro, con toda la problemática que conlleva”. ¿Y quién vigila esto? Principalmente Inspección de Trabajo, “que está muy encima de este tipo de nuevos modelos de negocio porque no se hacen siempre correctamente”. La pregunta del público fue directa: “¿Es legal o no es legal?” La respuesta de Susana, honesta y profesional: “Depende de cómo lo hagáis. Legal se puede llevar a cabo la actividad de esta forma, siempre y cuando cumpláis todos los requisitos. Pero blindarse al 100% es imposible. Lo importante es estar bien asesorado, para que sepáis qué es lo que no tenéis que hacer”. 

SGAE, el inspector que no es inspector
Otro tema caliente fue la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), junto con AGEDI y AIE, las entidades que gestionan los derechos de autor de la música. Susana desmontó varios mitos de golpe:
Mito 1: “Tengo Spotify Premium, estoy cubierto”. Falso. “Spotify es para uso personal, no comercial. Las cuentas musicales que tenemos contratadas no las podemos usar en la barbería porque es un uso comercial”, aclaró.
Mito 2: “Los inspectores de SGAE tienen potestad oficial”. Falso. “Son entidades privadas. No son entidad pública, por lo que no se tendrían que llamar inspectores. Son entidades privadas que contratan trabajadores para que hagan esta labor de ir por los negocios”. La recomendación de Susana fue clara: “Si no habéis firmado el contrato, la recomendación sería que no les hagáis pasar, que no les hagáis caso y que no firméis. Ellos solo pueden reclamar abriendo un procedimiento judicial. Per se no pueden sancionar”. ¿Alternativas? “Buscar repertorios que estén libres de derechos. Quien quiera pagar, puede pagar. Pero quien no, tiene que recurrir a repertorios libres de derechos”.


Traspaso vs. empezar de cero: la decisión estratégica
Al inicio de la charla, Joan planteó el escenario típico: “Tengo ahorros, tengo experiencia como barbero, he encontrado un local perfecto. ¿Por dónde empiezo?” La respuesta de Susana sorprendió por su enfoque estratégico más que puramente legal: “Hay un paso previo, que es quizá más estratégico que legal: plantearse si quieres abrir una barbería de cero o tomar un traspaso”.
Las ventajas del traspaso:
-La barbería ya está en marcha.
-Ya tiene todas las licencias.
-Tiene cartera de clientes establecida.
-Se puede adecuar al gusto de cada uno después.
“Para mí es un buen punto de partida que recomendaría que lo valorasen antes de empezar de cero”, afirmó. Eso sí, el valor del traspaso debe calcularse profesionalmente: “Depende de varios factores. Principalmente el fondo de comercio. Pero hay que valorar trabajadores, si hay deuda… No es un precio que se ponga a dedo. Hay que hacer un estudio previo global”.

Autónomo vs. Sociedad Limitada: ¿cuándo dar el salto?
Otra de las preguntas clave que abordaron fue la estructura legal del negocio. “Depende de los objetivos, de los ingresos y del riesgo que quieras asumir”, comenzó Susana. “Si empiezas sin trabajadores, tú solo como emprendedor, una buena forma es como autónomo. Pero implica más riesgo, porque respondes con tu patrimonio de forma personal”. ¿Cuándo crear una SL? “Cuando ya se tienen unos ingresos más elevados, sobre los 50.000-60.000 euros, o si queréis contratar trabajadores. De ahí ya no respondes con todo tu patrimonio, sino que la que responde es la empresa” . La fiscalidad también juega: “Es más gravoso ser autónomo que empresa cuando tienes muchos ingresos, pero la empresa implica tener más costes, tanto de gestoría como de los modelos que se tienen que declarar”.

BeautyLex será la boutique legal del sector
A lo largo de la charla, quedó claro por qué Susana ha creado BeautyLex, el primer despacho especializado exclusivamente en el sector de la imagen personal. “Llevamos muchos años dando servicios a peluqueros, barberos, esteticistas. Sabemos las necesidades que tienen, negociamos el convenio colectivo, estamos mano a mano con el sector”, explicó. “Creemos que podemos hacer un traje a medida, porque sabemos perfectamente las necesidades que tenéis”. El servicio es 360º: “No solo abogados, sino economistas, expertos administrativos, arquitectos… todos los profesionales dedicados al sector. Sabemos la casuística y la problemática que tenéis, y por eso hemos creado soluciones para minimizar los riesgos”. Incluso ofrecen un “servicio de llave en mano” para quienes quieren abrir un negocio: “Les hacemos todo el pack global para que no se tengan que preocupar absolutamente de nada”. 

Las licencias municipales son el primer obstáculo
Un punto que Susana recalcó con insistencia: antes de firmar el alquiler de un local, hay que consultar con el ayuntamiento. “Básico: hablar con el ayuntamiento del distrito donde esté el local para ver si en ese local se puede desarrollar la actividad de barbería y te pueden dar una licencia”, advirtió. La licencia obligatoria es la de actividad. “Cada municipio, en sus ordenanzas, marca los requisitos para poder dar esta licencia”, explicó, añadiendo que muchas veces hay que trabajar con arquitectos porque “con la reforma que se tiene que hacer en el local, son ellos los que marcan los requisitos técnicos y urbanísticos”.

El mensaje final: prevenir es más barato que curar
Joan Muñoz cerró la charla con una reflexión potente: “He visto abrir barberías con muchísima ilusión y cerrar al año. No por falta de talento, no por falta de clientes. Por problemas legales que se podían haber evitado con una consulta a tiempo”. Susana Blasco insistió en su filosofía: “Lo importante es estar bien asesorado. Intentar hacer lo mejor posible. Y si viene algo, pues lo defenderemos. Al final no te puedes frenar. Ni en la empresa ni en la vida existe la seguridad absoluta; siempre hay un margen de riesgo que no podemos controlar”. El derecho, recordó, “no es matemática, no es blanco o negro, hay grises”. Por eso la importancia de contar con profesionales especializados que conozcan tanto la ley como la realidad del sector. 

Datos de contacto:
BeautyLex Boutique legal especializada en barbería, peluquería, estética y wellness
Dirección: Aragón 116, bajos, Barcelona
Teléfono: 933 23 02 91
Susana Blasco Lebrero
Teléfono: 685 11 12 35

TAGS: Barberías | Asesoramiento Legal

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