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Los deportistas sí cuidan su piel

Desde su centro de belleza en España, la referente en estética María Cuevas comparte cómo es la rutina que marca la diferencia en el alto rendimiento.

12 de Marzo de 2026
Autor: Soledad



El cuidado de la piel forma parte ya de la preparación integral de muchos deportistas de élite. La exposición continua al sol, al frío, al viento o al cloro exige protocolos específicos que protejan, refuercen y estimulen la barrera cutánea durante todo el año.
En el Centro de Belleza María Cuevas, en Gijón, este acompañamiento personalizado se ha convertido en un pilar clave para optimizar la salud de la piel de grandes referentes del deporte español, con especial incidencia en los tratamientos de cabina y en la fotoprotección diaria.
Entre sus clientes habituales se encuentran Saúl Craviotto, el deportista español con más medallas olímpicas, y Sara Ouzande, campeona del mundo y diploma olímpico en K4 femenino de piragüismo. Ambos siguen una rutina diseñada y supervisada por María Cuevas, adaptada a sus calendarios de competición, al clima en el que entrenan y al nivel de exigencia física.
“En el alto rendimiento todo suma. La piel sufre muchísimo con los cambios de temperatura, la radiación solar y el estrés físico. Diseñamos protocolos personalizados que evolucionan a lo largo del año para mantener la piel fuerte, equilibrada y protegida”, explica María Cuevas.


Un protocolo que evoluciona durante el año
En invierno, el objetivo principal es reforzar la barrera cutánea, especialmente en la piel masculina, que tiende a estar más deshidratada y sensibilizada. En esta etapa se potencian los tratamientos de cabina y se realizan peelings más profundos, aprovechando la menor exposición solar, para trabajar textura, manchas y signos de daño acumulado.
Con la llegada de la primavera, y tras un diagnóstico profesional, los peelings se vuelven más suaves para estimular la renovación celular de forma progresiva y preparar la piel  ante el aumento de la radiación solar. El foco está en equilibrar, afinar y fortalecer una piel que suele llegar debilitada tras meses de exigencia climática.
En verano, la prioridad absoluta es la protección solar. Se insiste en la fotoprotección de amplio espectro, reaplicada de manera constante durante los entrenamientos, así como en el uso de antioxidantes para prevenir manchas y envejecimiento prematuro. La disciplina en este punto marca una diferencia real en la salud cutánea a medio y largo plazo.


La radiofrecuencia como base del tratamiento
Tanto Sara Ouzande como Saúl Craviotto incluyen la radiofrecuencia durante todo el año como tratamiento base en cabina. Esta técnica estimula la regeneración celular, refuerza la estructura cutánea y mejora la firmeza de la piel. Además, favorece que la cosmética aplicada posteriormente actúe en mayor profundidad y con más eficacia, optimizando así los resultados de cada sesión.
Saúl Craviotto acude al centro cada quince días para realizar sus tratamientos y seguimiento personalizado. “Siempre he cuidado mi preparación física al detalle, pero no era tan consciente de la importancia de la piel. Desde que sigo esta rutina la noto mucho más hidratada y resistente. Ya no tengo esa sensación de tirantez después de entrenar al aire libre y he reducido mucho la sensibilidad al sol”.
El piragüista también subraya la importancia de la prevención: “Entrenamos muchas horas bajo el sol y el viento. Ahora soy mucho más disciplinado con la protección solar y con los cuidados profesionales en cabina. Se nota no solo en la imagen, sino en la comodidad y en la salud de la piel”.


En ambos casos, los peelings se planifican de forma estratégica —más intensivos en invierno y más suaves en primavera— para maximizar resultados sin comprometer la protección ni la salud de la barrera cutánea. Además, se realizan tratamientos específicos de espalda, ya que el roce continuo de las fibras técnicas de las camisetas, junto con el sudor y la humedad, favorece la aparición de acné en esa zona.
María Cuevas trabaja también con numerosos deportistas del ámbito asturiano, donde son frecuentes las manchas y las alteraciones derivadas de una barrera cutánea desprotegida. El objetivo no es solo tratar el daño visible, sino prevenirlo mediante protocolos continuos, personalizados y basados en la constancia.
Desde el Centro de Belleza María Cuevas subrayan que, aunque este enfoque está diseñado para deportistas de élite, puede extrapolarse a cualquier persona activa. “Fortalecer la piel en invierno, estimular su renovación de forma controlada y mantener una protección solar rigurosa durante todo el año es la base para conservar una piel sana, resistente y equilibrada”, concluye Cuevas.

TAGS: Cuidado de la Piel | Deportistas | Alto Rendimiento

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